Hace ya algún tiempo me di el gusto de publicar lo que creía era un resumen de la matriz social con que se nos trata de moldear desde el mismo momento en que somos concebidos como seres humanos hasta que dejamos de existir físicamente. Descartando ese listado como forma viable de vida de quien se digne ser un poco distinto, enseguida arrivan esas dudas existenciales algo trilladas pero sin respuesta todavía: cuál es realmente la forma correcta de vivir? ¿te vas tranquilo a dormir porque lograste convencer a la almhoada de que estás en el buen camino o te refugiás en el resultado de ni haber parado a pensar en eso? ¿debería importar?
Preguntas paradójicas hay como para escribir libros (y digamos que libros hay, aunque ninguno diga 'lea las respuestas al final') pero las de este tipo hacen queinstantáneamente mi cerebro reptil recurra a reducir el problema a lo estrictamente biológico. Venimos a procrear y hacer que la especie subsista. Ya sé, basura en estado puro. La pregunta es cual sería la alternativa mas humana, poética o como quieran llamarlo.
Me parece que de todas maneras, está bien no conocer esa respuesta, el matiz de lo incierto es lo que muchas veces le pone sabor a la vida.
martes, 1 de septiembre de 2009
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