martes, 28 de julio de 2009

Las leyes de la simplicidad

Ley 4: Aprender

El conocimiento hace todo mas simple.



Manejar un destornillador es descepcionantemente simple. Solo haga coincidir los surcos en las cabezas de los tornillos (comunes o Phillips) con la punta del destornillador. Lo que ocurre después no es tan simple, si es que vió a un niño o un anciano muy mayor girando el destornillador en la dirección opuesta.


Mis hijos recuerdan esta regla a partir de un pensamiento mnemotécnico que les enseñó mi esposa. Personalmente yo uso la analogía de un reloj, y mapeo el movimiento horario de la mano con la penetración curva positiva del tornillo. Los dos métodos están sujetos a una segunda capa de conocimiento: conocer los conceptos de 'derecha e izquierda' o conocer en que dirección giran las manijas del reloj. Entonces, operar un destornillador no es tan simple como parece. Y es una tarea aparentemente tan simple!


Mientras que el destornillador es de diseño sencillo, se debe saber en que sentido girarlo. El conocimiento hace las cosas mas simples. Esto es verdad para cualquier cosa, no importa cuan difícil sea la tarea. El problema con aprender algo es que usualmente se siente como que es una pérdida de tiempo, y una violación a la tercera ley de la simplicidad del tiempo. Todos somos consientes de la actitud 'me tiro de cabeza' ("no necesito el manual, dejame hacerlo"). Pero en realidad este último método suele tomar más tiempo que seguir las instrucciones del manual.

Traducido y adaptado desde esta entrada.

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