lunes, 8 de junio de 2009

Las leyes de la simplicidad

Ley 1: Reduzca

La forma mas simple de lograr simplicidad es mediante la reducción bien pensada.

La manera mas sencilla de simplificar un sistema es removiendo funcionalidad. El DVD, por ejemplo, tiene demasiados botones cuando todo lo que uno quiere hacer es ver una película. Una solución podría ser remover los botones de 'Retroceder', 'Avanzar', 'Expulsar' y así seguir hasta que solo quede un boton: Reproducir.

¿Pero que ocurre si queremos volver a reproducir una escena favorita? ¿O pausar la película para tomarse ese tan importante momento para ir al baño? La pregunta fundamental es, ¿cual es el balance entre la simplicidad y la complejidad?

¿Cuan simple puede ser? ===> ¿Cuan complejo debe ser?

Por un lado, usted quiere un producto que sea fácil de usar; por el otro lado quiere que haga todo lo que una persona quiera hacer con el. El proceso de alcanzar un estado ideal puede ser realmente complejo, así que permita simplificarlo para usted. La forma mas simple de lograr simplicidad es mediante la reducción bien pensada. Cuando esté en la duda, simplemente quítelo. Pero sea cuidadoso de lo que quita.

Más leyes por venir.

Traducido y adaptado desde esta entrada.

2 comentarios:

Enrique Pareta dijo...

Hablar de lo simple siempre suele ser más complejo de lo que parece. Lo cierto es que en este nuevo siglo hiper-tecnologizado los seres humanos, con todo derecho, pretendemos que los instrumentos tecnológicos que nosotros construimos hagan todo lo que necesitamos. Lamentablemente nuestras necesidades son muy complejas y buscamos para éstas, soluciones simples. Una contradicción de las tantas que existen en la humanidad.
Felicitaciones amigo!

Marcos Aguilar Almeida dijo...

Muchas gracias Quique por tu comentario! Coincido plenamente en que el hombre tiende a sostenerse en herramientas tecnológicas, gadgets o chucherías varias pretendiendo simplificar procesos que a veces deberían solucionarse usando la cabeza o simplemente el corazón.

Gracias Enrique nuevamente por estar siempre ahí. No voy a dejar de visitar tu blog de Periodismo y otras yerbas que tan al tanto nos mantiene de lo que viene pasando.