martes, 11 de septiembre de 2007

Mirar para adelante

Me considero oficialista, y nótese también que las entradas en este blog son atemporales, van a tener sentido hoy y mañana.
Significa esto que me puedo considerar un militante del gobierno de turno? Absolutamente. Jamás se me va a oír hablar mal de quienes están a cargo de conducir el país. Ya sean de derecha, izquierda centro, lo que sea.

Y es que lo esencial para que un país avance depende enteramente de la gente; el hecho de que nos pongamos de forma automática en contra de los políticos no solo no ayuda sino que hecha por tierra cualquier mínimo ápice de progreso.

Soy un convencido de que siempre hay que tirar para adelante, no tengo remedio para mi optimismo, pero así soy feliz. A veces peco de utópico e irreal; pero prefiero vivir mal en un mundo de sueños y no mal en un infierno creado por mí mismo.

Uno de mis referentes en karate, deporte que practiqué durante 12 años dejó una huella marcada en mi (aparte de unos cuantos golpes). Cuando alguien le preguntó como era que soportaba determinada prueba física con tal ímpetu y serenidad, se limitó a señalarse la cien y decir "todo está aquí". Coincidiendo plenamente con ese pensamiento, lo adopte para todas y cada una de mis acciones (o al menos lo intento).

Mi interpretación con respecto a lo anterior ve la luz por el lado de que mas allá de lo que el cuerpo sienta, ya sea dolor, cansancio o pánico, hay que tener en cuenta que quien gobierna todas estas sensaciones es la mente, quien pueda controlar la mente, podrá controlar su vida.

No hay comentarios: