Siguiendo con la cuestión de los ideales y de lo necesario de llevarlos a la práctica se hace obvio mencionar que simplemente no alcanza con llevar buenas ideas en la cabeza para que este mundo cambie.
Antes que nada hay que tener ganas de vivir otra vida, de asumir el sacrificio de los cambios, y a partir de allí, poner verdaderas manos a la obra. Creo que hay que hacer borrón y cuenta nueva en el sentido de volver a pensar en el trabajo como algo comunitario y que beneficie no solo a quien lo hace sino a quien trabaja a la par nuestra.
Para quien quiere buscar, se encuentran retoños de las semillas de estos ideales con bastante frecuencia. Y digo retoños porque no hay mejor forma de describir estos emprendimientos que se ven constantemente agobiados por el mundo mercantilista que los rodea.
Un buen ejemplo de lo dicho es la gente de Un Techo Para Mi País grupo del cual soy orgulloso miembro reciente.
Por algo hay que empezar y tiene que ser YA.
viernes, 24 de agosto de 2007
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