miércoles, 22 de agosto de 2007

El reflejo de un instinto

Soy un convencido de que aquello que lleva al hombre a querer acumular riquezas, dinero, capital, todo, es la combinación misma de una serie de características intrínsecas que el ser humano tiene como especie. Por mencionar algunas decimos avaricia, miedo, egoísmo. No creo que sea posible tapar estos instintos que no son más que el resultado de una evolución cerebral única en el mundo animal.

La clave, según mi parecer, es saber controlar éstas cuestiones.

No es fácil en absoluto, ya que desde que nacemos, de una u otra manera nos enseñan que para ser felices tenemos que consumir; ni hablar si pretendemos escapar de esa vida estructurada y tan bien planificada que impone la sociedad mundial.
Pero porqué no empezar de a poco? Porque en vez de decir... "me voy a comprar una computadora último modelo por que la que tengo no se banca el windows ése que salio último" no decimos "me paso de una vez por todas a un sistema operativo como la gente que use eficientemente los recursos de mi computadora"?

Siempre hay una alternativa, algunas "cuestan" más que otras, aunque... en la escuela secundaria me enseñaron lo que era el costo de oportunidad y jamás lo olvidé: es aquello a lo que hay que renunciar para ganar otra cosa. No vale la pena renunciar a esos zapatos importados mas lindos y baratos por los de marca nacional cuando sabemos que en definitiva todo vuelve a nosotros? Tal vez suene medio fuerte pero ni siquiera creo que sea un tema de consciencia sino de inteligencia.

Los dejo con una frase de Eduardo Galeano que describe a mi entender el resultado de los últimos siglos de historia de la humanidad: "... extirpación del comunismo, implantación del consumismo, la operación fue un éxito, pero el paciente sigue enfermo".

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