viernes, 17 de agosto de 2007

Cambio de pañales en apuros

Algunos días atrás, por la mañana, era para mi la hora de salir a visitar a algunos posibles clientes. Ya iba atrasado, preparando las ultimas cosas para salir, corriendo de punta a punta de la casa, agarro finalmente las llaves que me iban a dar acceso al mundo exterior, cuando escucho... "HAY QUE CAMBIAR AL NENE!!".

La maquina de vapor que había puesto en marcha media hora atrás con tanto esfuerzo que ya tenia la potencia y fuerza necesaria para demoler un muro de ladrillos se encontraba ahora clavando los frenos, sacando chispas y queriendo emprender una marcha atrás.
Para quienes no hayan entendido la analogía.. si, tenía que dejar todo y cambiar al bebé. Tarea que en realidad no lleva mas de cinco minutos, pero son cinco minutos que cortan el impulso ese en el que entro cuando estoy focalizado en algo.

Un aporte mas al estrés, ese estrés que supuestamente mata pero que también mantiene vivo. Puedo decir que hoy, mas que nunca, vivo una vida plena, completa.
Con algunas cosas buenas y otras malas por supuesto, pero nunca vacías.

2 comentarios:

Enrique Pareta dijo...

Marquitos!

Me llena el alma verte escribir todas estas cosas en tu blog. Por un lado tiene que salir todo lo que entra. La vida se maneja en un sistema de acción-reacción donde todo lo que entra tiene que salir por algun lado. Es un gran comienzo que da un gran amigo. Hay que animarse a cuestionarse más absolutamente todo. Te mando un cordial abrazo y muchas felicitaciones.

Marcos Aguilar Almeida dijo...

Gracias Atorrante! Es bueno saber que te gusta el blog. Espero no defraudarte y que sigas leyendo otras entradas.

Saludos